¿Por qué la presión correcta en la red hidrante define la eficacia en la extinción de incendios?

Imagen dividida en dos mitades que compara visualmente dos métodos de extinción de incendios. A la izquierda, una lanza proyecta un chorro pleno de agua sobre llamas, con baja dispersión. A la derecha, otra lanza aplica niebla de agua con alta atomización

En el diseño de sistemas de protección contra incendios, es frecuente poner foco en los elementos más visibles, como gabinetes, mangueras y lanzas. Sin embargo, la efectividad real del sistema depende fundamentalmente del conjunto hidráulico, especialmente del grupo de bombas que alimenta la red hidrante.

Las lanzas combinadas, habitualmente instaladas en gabinetes de incendio, permiten alternar entre chorro compacto y niebla. A pesar de su versatilidad, su eficacia está directamente condicionada por la presión de trabajo:

  • Presión inferior a 4 bar: el pico de niebla no tiene presión suficiente para formar la misma por lo que pierde efectividad, disminuyendo considerablemente la absorción térmica.
  • Presión superior a 10 bar: genera un retroceso que hace difícil e incluso peligroso su manejo, provocando riesgos al operador.

El rango ideal para una lanza combinada suele encontrarse entre los 4 y 7 bar en la Boca de Incendio Equipada (BIE). Esto solo puede asegurarse con una adecuada selección, dimensionamiento y mantenimiento del grupo de bombas.

Chorro Compacto vs. Niebla de Agua a Alta Presión

En un estudio técnico desarrollado por Inelco Ingeniería sobre un escenario de incendio en una oficina comercial tipo de 100 m², con una carga de fuego específica de 192 Mcal/m² (19.200.000 calorías en total), se compararon dos métodos distintos de aplicación del agua:

Caso 1: Chorro compacto

  • Agua total utilizada: 100 litros.
  • Evaporación estimada: 5% (5 litros evaporados).
  • Calor absorbido: 2.700.000 calorías.
  • Cobertura del incendio: Solo el 14,06% del calor generado. Existe alto riesgo de reencendido por baja eficiencia.

Caso 2: Niebla de agua (alta eficiencia)

  • Agua total utilizada: 100 litros.
  • Evaporación estimada: 70% (70 litros evaporados).
  • Calor absorbido: 37.800.000 calorías.
  • Cobertura del incendio: 196,88%, asegurando una extinción efectiva con amplio margen de seguridad térmica.
MétodoAgua evaporadaCalor absorbidoCobertura del incendio
Chorro compacto5 litros (5%)2.700.000 cal14,06%
Niebla70 litros (70%)37.800.000 cal196,88%

Nota: Puedes descargar el análisis completo del estudio aquí.


¿Por qué la niebla es más eficiente?

  • Calor latente de vaporización: Cada gramo de agua que se evapora absorbe aproximadamente 540 calorías sin aumentar su temperatura. Este fenómeno ayuda significativamente a reducir la temperatura del incendio.
  • Tamaño de gotas: Las gotas de niebla tienen un diámetro promedio muy pequeño (~50 µm), lo cual incrementa enormemente la superficie de intercambio térmico respecto al chorro compacto (~1 mm). La superficie expuesta por litro de agua en niebla es más de 200 veces mayor que en chorro compacto, facilitando una evaporación rápida y mayor absorción de calor.
  • Desplazamiento del oxígeno: Al evaporarse, 1 litro de agua genera 1,7 m³ de vapor, desplazando el oxígeno disponible y colaborando en la extinción del fuego por asfixia.

Condiciones esenciales para la eficacia del sistema

Para transformar esta eficiencia potencial en seguridad operativa, se deben cumplir dos condiciones técnicas fundamentales:

Dimensionamiento hidráulico preciso

  • La selección y cálculo correcto del grupo de bombas, garantizando la presión y el caudal requerido en cada punto de uso.
  • En Inelco Ingeniería realizamos el cálculo, diseño y simulación hidráulica de redes hidrantes para asegurar su correcto desempeño en situaciones reales.

Mantenimiento preventivo periódico

  • De acuerdo con normativas internacionales (como NFPA 25), es recomendable realizar pruebas semanales del grupo de bombas para verificar su operatividad.
  • La falta de mantenimiento puede llevar a la inoperatividad total del sistema, dejando sin protección efectiva al edificio en caso de incendio.

Si no se realiza el mantenimiento adecuado, las bombas pueden comenzar a acumular sarro, especialmente en zonas con agua dura. Este depósito se fija progresivamente en las partes móviles, como impulsores, válvulas y ejes, soldando las mismas, lo que inutiliza completamente el grupo de bombas al momento de necesitarlas con mayor urgencia.

Riesgos asociados al exceso de presión

  • Una presión superior a la adecuada puede convertir una manguera en un elemento peligroso debido al efecto de “latigazo”. Esto aumenta el riesgo de lesiones al operador, daños materiales y la imposibilidad práctica de controlar la lanza, especialmente por personal no capacitado.

Conclusión

Diseñar correctamente una red hidrante implica comprender plenamente el comportamiento hidráulico del agua en incendios, así como seleccionar equipos apropiados y mantenerlos adecuadamente. Una lanza perfectamente seleccionada pero sin la presión adecuada es tan inoperante como un gabinete sin agua.

En Inelco Ingeniería priorizamos soluciones prácticas, efectivas y funcionales, no solo para cumplir normas, sino para proteger realmente vidas y bienes.